Como se ha indicado, Posidonia oceanica sólo habita en el Mar Mediterráneo. Entre otros lugares, está presente en la costa de Levante, en el este de España. En esta área, más concretamente en la ciudad de Altea, provincia de Alicante, se construyó en 1999 el Puerto Deportivo Luis Campomanes.
En 2005, se presenta un plan de ampliación del citado puerto, que supone la afección de 40 hectáreas de praderas de P. oceanica y sus especies asociadas. Frente a esta situación, se elabora el proyecto de "Restauración ambiental de la pradera de Posidonia oceanica en relación al proyecto de ampliación del Puerto Deportivo Luis Campomanes (Altea, Alicante)”; con la finalidad de conseguir mantener las funciones y salud del ecosistema marino. Dentro de este plan, se lleva a cabo la traslocación de bloques de P.oceanica a una zona cercana a la de origen, asumiendo que ésta sería la solución para la supervivencia de la especie y otros individuos asociados a las praderas de P. oceanica.
En un estudio realizado por el equipo de la Universidad de Alicante (Sánchez-Lizaso y colaboradores) siete meses después de la ejecución del proyecto, se registran datos que evidencian el fracaso de la operación.
La pérdida de 40 hectáreas de pradera de Posidonia oceanica supone la pérdida de todas las funciones y valores asociados que quedan citados anteriormente ¿nos podemos permitir esto?
En 2005, se presenta un plan de ampliación del citado puerto, que supone la afección de 40 hectáreas de praderas de P. oceanica y sus especies asociadas. Frente a esta situación, se elabora el proyecto de "Restauración ambiental de la pradera de Posidonia oceanica en relación al proyecto de ampliación del Puerto Deportivo Luis Campomanes (Altea, Alicante)”; con la finalidad de conseguir mantener las funciones y salud del ecosistema marino.
Dentro de este plan, se lleva a cabo la traslocación de bloques de P.oceanica a una zona cercana a la de origen, asumiendo que ésta sería la solución para la supervivencia de la especie y otros individuos asociados a las praderas de P. oceanica.
En un estudio realizado por el equipo de la Universidad de Alicante (Sánchez-Lizaso y colaboradores) siete meses después de la ejecución del proyecto, se registran datos que evidencian el fracaso de la operación.
La pérdida de 40 hectáreas de pradera de Posidonia oceanica supone la pérdida de todas las funciones y valores asociados que quedan citados anteriormente ¿nos podemos permitir esto?